martes, 31 de marzo de 2015

EL SUTIL ENGAÑO DEL ESOTERISMO, OCULTISMO Y NUEVA ERA

EL SUTIL ENGAÑO DEL ESOTERISMO, OCULTISMO Y NUEVA ERA 

Estimados hermanos, deseo expresar en forma sincera mi agradecimiento por la atención que se han dignado prestar a estas reflexiones, que aleatoriamente les comparto.
En este día deseo hacer referencia a una extraña mezcla de nueva era, esoterismo, ocultismo, visualización positiva y en resumen ideas y practicas completamente ajenas a las más abigarradas costumbres cristianas.
La moda cunde y enferma a las iglesias, mientras escasea casi hasta desaparecer la reflexión teológica y el examen cuidadoso de las verdades bíblicas.
Predicadores de aquí y de allá, proclaman la mentira pretendiendo darle a sus proclamas y emotivos discursos, estatus de verdad, pero no son más que una sarta de mentiras populistas, de confites que suelen agradar, atrapar y seducir a multitudes de hombres y mujeres, deseosos de recibir soluciones “mágicas” a sus acuciosos problemas.
Deseo llamar la atención de ministros, pastores, evangelistas, maestros y líderes en general, para que vuelvan sus ojos a la Palabra y no permitan que “fuego extraño” ilumine los destinos de la iglesia. Invito a que dialoguemos en forma desapasionada sobre el origen y consecuencias, de acoger estas enseñanzas erróneas las cuales pululan en todos los ámbitos eclesiales, y se aceptan con sorprendente facilidad, sin siquiera sospechar el sutil engaño y las consecuencias trágicas que se derivan de ello.
Pero para dar mayor claridad, examinemos las mal llamadas declaraciones proféticas:
“Declaro que soy prospero, que el dinero viene a mí de fuentes inesperadas, que la abundancia de riqueza me persigue, que se abren a mis pasos puertas para grandes y lucrativos negocios, que mi familia y yo, estamos destinados por el Todopoderosos a vivir en éxito y holgura económica…”
“Declaro sobre la iglesia, que fuentes de bendición se derraman, que los Cielos destilan abundancia, declaro que la iglesia no carecerá de ningún bien, que hay excelentes ofertas de trabajo, que los enfermos son sanos, que la pobreza y la escases huyen…”
A esta parafernalia y palabrerío insensato hoy lo acreditan como “declaraciones proféticas”, y a quienes por ignorancia, por falta de aplicación al estudio de la Palabra, por  dejarse arrastrar de estos tormentosos aires de modas o por la razón que sea,  están alienados, y alineados con estas prácticas, a todos ellos los interpelo con respeto y mucho amor, formulándoles algunas preguntas:
¿Han encontrado en Jesús este tipo de prácticas? ¿Fue Pablo o alguno de los apóstoles quien introdujera esta costumbre? ¿Algún profeta se ocupó de hacer declaraciones idénticas o al menos cercanas a estas?
Podemos escudriñar la Biblia con lupa, y aplicar las más elementales herramientas y principios de interpretación, y llegar a concluir con absoluta certeza que esto nunca ha sido ni en los tiempos apostólicos ni dentro del pueblo judío, parte de sus creencias, prácticas y costumbres.
Ahora bien, ¿de dónde procede toda esta basura toxica y enfermiza? De la Nueva Era, del mundo del esoterismo y del ocultismo por supuesto.  Ellos etiquetan su mensaje con sugestivos nombres tales como:
“Afirmaciones y decretos para atraer el amor y la prosperidad”, “frases positivas para reprogramar el subconsciente”, “declaraciones positivas y visualización para la salud, amor y prosperidad”, “mándalas de salud y prosperidad”, “declaraciones para atraer dinero en abundancia”, “mensajes subliminales para cambiar mi vida”, “Confiesa Yo puedo y podrás”
El esoterismo, ocultismo y Nueva era, reclaman con justo derecho la manera irresponsable en la que muchos pastores están apelando a sus fórmulas y oscuras prácticas, sin darles el debido crédito. Las iglesias tienden con celeridad y alarmante ceguera a perder el rumbo en su fe y práctica, ante la mirada pusilánime de congregaciones perezosas que padecen el peligrosos síndrome de Atenas; deleitarse escuchando discursos novedosos. Los pastores de muchas comunidades cristianas se postran ante Satanás.  Abrazando sus prácticas y usanzas, han renunciado al esfuerzo de desentrañar el mensaje fiel de las Escrituras para seguir el camino de error del ocultismo, gnosticismo, esoterismo y Nueva Era.
Para que orar, si basta con declararlo, para que Dios si lo que visualice lo obtengo, para que fe si tengo el poder dentro de mí, si mi poderosa mente creativa atrae todo lo que quiera para mi beneficio a través de mis palabras, quien quiere seguir el camino del servicio, de asumir la cruz, de vivir la fe arriesgo de que ello conlleve a travesar por tiempos de persecución, de escases y sufrimiento, si estamos ante la “nueva era” de la abundancia, del éxito, de la prosperidad. Esta es la propuesta diabólica que muchos líderes, profetas, pastores, predicadores y creyentes en general han aceptado como cierta.
Presta atención a lo que Jesús dice en los evangelios
Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos” Mt.24:24
Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. 2 Tim. 4:1-4
Dios es quien se toma la atribución de hablar a través de los profetas palabras de consuelo, de juicio y de esperanza para su pueblo, por lo cual no existe en el amplio panorama bíblico nada que se le pueda denominar “declaración profética” en el sentido en que lo arguyen los maestros del ocultismo y la Nueva Era. Esto no es más que las antiguas prácticas de brujos, chamanes y agoreros. Los “maestros” del esoterismo, la magia negra, la Nueva Era han refinado sus prácticas, y ahora no las llaman conjuros o encantamientos, sino que las suelen llamar con el nombre de “Declaraciones positivas” o “Decretos”. Recordemos que el interés del mundo bajo la influencia del Príncipe de la oscuridad, que lo gobierna,  no es otro que seducirlos bajo el engaño de vivir una vida sin tribulación y en abundancia de bienes materiales, una vida donde no existan las enfermedades, ni la escases, ni el sufrimiento, ¿pero esto es lo que Jesús nos propone en los Evangelios? No, Jesús clara y abiertamente nos advierte diciendo: “En el mundo tendréis aflicción…”, “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame” Jesús no nos ocultó sus cicatrices ni nos ofrece el idílico mundo de la Nueva Era, su mensaje nos orienta a una vida de austeridad, humildad y servicio, actitudes repudiables en la sociedad consumista, exitista, y complaciente de hoy. La vida Cristiana no enseña a su fundador, recorriendo los callejones y recodos de los caminos en un Roll Royce, o mejor en un hermoso caballo alazán, sino en un borrico, no es Jesús un jeque árabe o un acaudalado banquero Suizo, es aquel cuya vida y enseñanza, le entrega a la palabra amor, un nuevo y profundo significado.
No mis amados, las declaraciones, decretos, visualizaciones, aplicaciones diversas de la P.N.L. para atraer fama, amor, prosperidad y fortuna, no son más que algunas de las artimañas del Maligno para confundir a la iglesia,  sacar a los creyentes de la luz para llevarlos de retorno a un mundo oscuro y falso.
No son Napoleón Hill,  Cony Méndez, Og Mandino, no es la desacreditada PNL   o los autores de literatura de superación personal, o cualquier iluminado, gurú, maestro ascendido del esoterismo o de la Nueva Era, nuestro guía,   ES CRISTO, SU  PALABRA Y SU VIDA. No es el culto a Lucifer y sus engaños, es el reconocimiento de Cristo como Señor y Rey, en humilde sujeción y seguimiento.
En lugar de “declaraciones”, “decretos” “Visualizaciones” “confesiones positivas” elevemos al Amado Padre nuestras oraciones, anhelando recibir de Su parte el bien preciado de su perdón y misericordia, presentando ante El nuestra gratitud y adoración sincera, y exponiendo nuestras necesidades con la fe de que el Señor cuidara de nosotros y en su kairos perfecto responderá a nuestras humildes suplicas, de este modo seguimos el ejemplo de Jesús, de la Iglesia Primitiva, de los Apóstoles, y de tantos testigos que a lo largo de la historia nos siguen inspirando como su ejemplo. 
Hermanos, no nos engañemos, no es posible conciliar la luz con las tinieblas, la fe verdadera jamás se podrá asimilar o comparar con el engaño de las “declaraciones y decretos” provenientes de Satanás y sus secuaces.
La invitación es para que si alguno, no acepta las razones aquí presentadas, las refute a la luz de las Escrituras. La invitación es para que si encuentras estas líneas acorde con la Palabra salgas del error si has caído en él, la invitación es para que examinemos de manera continua la PALABRA para no caer en este o cualquier otro engaño del Padre de Mentira. La invitación es para que no renunciemos a la Sana Doctrina para abrazar con ingenuidad y estulticia cualquier enseñanza de dudoso origen.
Con sincero amor en Cristo,

O.A.M.

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