EL SUTIL ENGAÑO DEL ESOTERISMO, OCULTISMO Y NUEVA ERA
Estimados hermanos,
deseo expresar en forma sincera mi agradecimiento por la atención que se han
dignado prestar a estas reflexiones, que aleatoriamente les comparto.
En este día deseo hacer
referencia a una extraña mezcla de nueva era, esoterismo, ocultismo,
visualización positiva y en resumen ideas y practicas completamente ajenas a
las más abigarradas costumbres cristianas.
La moda cunde y enferma
a las iglesias, mientras escasea casi hasta desaparecer la reflexión teológica
y el examen cuidadoso de las verdades bíblicas.
Predicadores de aquí y
de allá, proclaman la mentira pretendiendo darle a sus proclamas y emotivos
discursos, estatus de verdad, pero no son más que una sarta de mentiras
populistas, de confites que suelen agradar, atrapar y seducir a multitudes de
hombres y mujeres, deseosos de recibir soluciones “mágicas” a sus acuciosos
problemas.
Deseo llamar la
atención de ministros, pastores, evangelistas, maestros y líderes en general,
para que vuelvan sus ojos a la Palabra y no permitan que “fuego extraño”
ilumine los destinos de la iglesia. Invito a que dialoguemos en forma
desapasionada sobre el origen y consecuencias, de acoger estas enseñanzas
erróneas las cuales pululan en todos los ámbitos eclesiales, y se aceptan con
sorprendente facilidad, sin siquiera sospechar el sutil engaño y las
consecuencias trágicas que se derivan de ello.
Pero para dar mayor
claridad, examinemos las mal llamadas declaraciones proféticas:
“Declaro que soy
prospero, que el dinero viene a mí de fuentes inesperadas, que la abundancia de
riqueza me persigue, que se abren a mis pasos puertas para grandes y lucrativos
negocios, que mi familia y yo, estamos destinados por el Todopoderosos a vivir en
éxito y holgura económica…”
“Declaro sobre la
iglesia, que fuentes de bendición se derraman, que los Cielos destilan
abundancia, declaro que la iglesia no carecerá de ningún bien, que hay
excelentes ofertas de trabajo, que los enfermos son sanos, que la pobreza y la escases
huyen…”
A esta parafernalia y
palabrerío insensato hoy lo acreditan como “declaraciones proféticas”, y a
quienes por ignorancia, por falta de aplicación al estudio de la Palabra,
por dejarse arrastrar de estos
tormentosos aires de modas o por la razón que sea, están alienados, y alineados con estas prácticas,
a todos ellos los interpelo con respeto y mucho amor, formulándoles algunas
preguntas:
¿Han encontrado en Jesús
este tipo de prácticas? ¿Fue Pablo o alguno de los apóstoles quien introdujera
esta costumbre? ¿Algún profeta se ocupó de hacer declaraciones idénticas o al
menos cercanas a estas?
Podemos escudriñar la
Biblia con lupa, y aplicar las más elementales herramientas y principios de interpretación,
y llegar a concluir con absoluta certeza que esto nunca ha sido ni en los
tiempos apostólicos ni dentro del pueblo judío, parte de sus creencias, prácticas
y costumbres.
Ahora bien, ¿de dónde
procede toda esta basura toxica y enfermiza? De la Nueva Era, del mundo del
esoterismo y del ocultismo por supuesto.
Ellos etiquetan su mensaje con sugestivos nombres tales como:
“Afirmaciones y
decretos para atraer el amor y la prosperidad”, “frases positivas para
reprogramar el subconsciente”, “declaraciones positivas y visualización para la
salud, amor y prosperidad”, “mándalas de salud y prosperidad”, “declaraciones
para atraer dinero en abundancia”, “mensajes subliminales para cambiar mi vida”,
“Confiesa Yo puedo y podrás”
El esoterismo,
ocultismo y Nueva era, reclaman con justo derecho la manera irresponsable en la
que muchos pastores están apelando a sus fórmulas y oscuras prácticas, sin
darles el debido crédito. Las iglesias tienden con celeridad y alarmante ceguera
a perder el rumbo en su fe y práctica, ante la mirada pusilánime de congregaciones
perezosas que padecen el peligrosos síndrome de Atenas; deleitarse escuchando
discursos novedosos. Los pastores de muchas comunidades cristianas se postran
ante Satanás. Abrazando sus prácticas y
usanzas, han renunciado al esfuerzo de desentrañar el mensaje fiel de las
Escrituras para seguir el camino de error del ocultismo, gnosticismo,
esoterismo y Nueva Era.
Para que orar, si basta
con declararlo, para que Dios si lo que visualice lo obtengo, para que fe si
tengo el poder dentro de mí, si mi poderosa mente creativa atrae todo lo que
quiera para mi beneficio a través de mis palabras, quien quiere seguir el
camino del servicio, de asumir la cruz, de vivir la fe arriesgo de que ello
conlleve a travesar por tiempos de persecución, de escases y sufrimiento, si
estamos ante la “nueva era” de la abundancia, del éxito, de la prosperidad.
Esta es la propuesta diabólica que muchos líderes, profetas, pastores,
predicadores y creyentes en general han aceptado como cierta.
Presta atención a lo
que Jesús dice en los evangelios
Porque se levantarán
falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para
así engañar, de ser posible, aun a los escogidos” Mt.24:24
Te encarezco delante de Dios y del Señor
Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su
reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo;
redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. 2 Tim. 4:1-4
Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. 2 Tim. 4:1-4
Dios es quien se toma la atribución de
hablar a través de los profetas palabras de consuelo, de juicio y de esperanza
para su pueblo, por lo cual no existe en el amplio panorama bíblico nada que se
le pueda denominar “declaración profética” en el sentido en que lo arguyen los
maestros del ocultismo y la Nueva Era. Esto no es más que las antiguas prácticas
de brujos, chamanes y agoreros. Los “maestros” del esoterismo, la magia negra,
la Nueva Era han refinado sus prácticas, y ahora no las llaman conjuros o
encantamientos, sino que las suelen llamar con el nombre de “Declaraciones
positivas” o “Decretos”. Recordemos que el interés del mundo bajo la influencia
del Príncipe de la oscuridad, que lo gobierna,
no es otro que seducirlos bajo el engaño de vivir una vida sin
tribulación y en abundancia de bienes materiales, una vida donde no existan las
enfermedades, ni la escases, ni el sufrimiento, ¿pero esto es lo que Jesús nos
propone en los Evangelios? No, Jesús clara y abiertamente nos advierte
diciendo: “En el mundo tendréis aflicción…”, “Si alguno quiere venir en pos de mí,
niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame” Jesús no nos ocultó sus cicatrices
ni nos ofrece el idílico mundo de la Nueva Era, su mensaje nos orienta a una
vida de austeridad, humildad y servicio, actitudes repudiables en la sociedad
consumista, exitista, y complaciente de hoy. La vida Cristiana no enseña a su
fundador, recorriendo los callejones y recodos de los caminos en un Roll Royce,
o mejor en un hermoso caballo alazán, sino en un borrico, no es Jesús un jeque
árabe o un acaudalado banquero Suizo, es aquel cuya vida y enseñanza, le
entrega a la palabra amor, un nuevo y profundo significado.
No mis amados, las declaraciones,
decretos, visualizaciones, aplicaciones diversas de la P.N.L. para atraer fama,
amor, prosperidad y fortuna, no son más que algunas de las artimañas del
Maligno para confundir a la iglesia,
sacar a los creyentes de la luz para llevarlos de retorno a un mundo
oscuro y falso.
No son Napoleón Hill, Cony Méndez, Og Mandino, no es la desacreditada
PNL o los autores de literatura de superación
personal, o cualquier iluminado, gurú, maestro ascendido del esoterismo o de la
Nueva Era, nuestro guía, ES CRISTO,
SU PALABRA Y SU VIDA. No es el culto a
Lucifer y sus engaños, es el reconocimiento de Cristo como Señor y Rey, en
humilde sujeción y seguimiento.
En lugar de “declaraciones”, “decretos”
“Visualizaciones” “confesiones positivas” elevemos al Amado Padre nuestras
oraciones, anhelando recibir de Su parte el bien preciado de su perdón y
misericordia, presentando ante El nuestra gratitud y adoración sincera, y
exponiendo nuestras necesidades con la fe de que el Señor cuidara de nosotros y
en su kairos perfecto responderá a nuestras humildes suplicas, de este modo
seguimos el ejemplo de Jesús, de la Iglesia Primitiva, de los Apóstoles, y de
tantos testigos que a lo largo de la historia nos siguen inspirando como su
ejemplo.
Hermanos, no nos engañemos, no es
posible conciliar la luz con las tinieblas, la fe verdadera jamás se podrá
asimilar o comparar con el engaño de las “declaraciones y decretos”
provenientes de Satanás y sus secuaces.
La invitación es para que si alguno, no
acepta las razones aquí presentadas, las refute a la luz de las Escrituras. La
invitación es para que si encuentras estas líneas acorde con la Palabra salgas
del error si has caído en él, la invitación es para que examinemos de manera
continua la PALABRA para no caer en este o cualquier otro engaño del Padre de
Mentira. La invitación es para que no renunciemos a la Sana Doctrina para
abrazar con ingenuidad y estulticia cualquier enseñanza de dudoso origen.
Con sincero amor en Cristo,
O.A.M.