MUCHAS HOJAS Y NINGUN FRUTO
En el Evangelio encontramos una historia fascinante, en la que se nos dice: "Por la mañana temprano, cuando Jesús volvía a la ciudad, sintió hambre. Al ver una higuera junto al camino, se acercó a ella; pero únicamente encontró hojas. Entonces dijo a la higuera: — ¡Que nunca más vuelvas a dar fruto! Y en aquel mismo instante se secó la higuera" Si bien no era tiempo de cosecha, si se esperaba que esa abundancia de follaje estuviera acompañado de unos pequeños brotes o botones que la gente acostumbraba a comer. los labriegos de la region sabian, que si estos brotes no estaba, entonces cuando llegara la temporada de la cosecha, tampoco encontarian ningun fruto.
Este texto enfatiza la autoridad divina de Jesus sobre la naturaleza, del mismo modo como tambien Jesus, le enseña a sus discipulos, la realidad del pueblo Judio. Los Judios estaban atiborrados de enseñanzas morales, de tradiciones, de creencias pero carecian de frutos, de verdaderos resultados en sus vidas, que mostraran una fe que tracendiera a las apariencias. era una fe esteril y vacia, una religiosidad agotrada en rituales, normas y repeticiones. La vida espiritual del pueblo a quien Dios habia escogido, para ser luz a las naciones, habia desaparecido siendo reemplazada por hipocresia religiosa.
Del modo como Jesus observo de lejos a aquella higuera y busco frutos que luego no hallo, tambien espera encontrar frutos en la iglesia del Siglo XXI. Muchas congregaciones que se llaman a si mismas "cristianas" carecen de vida, no hay fuego de Dios, no hay manifestaciones genuinas de una vida guiada por el Espiritu. Alli hay carnalidad, orgullo, pasiones desordenadas, indiferencia por el pobre, orgullo intelectual, confianza en sus boyantes economias. la falta de uncion, tratan de reemplazarla por luces multicolores y humo.
La vida de todo cristiano ha de dar frutos o simplemente no hay vida en Cristo. los frutos que Jesus espera, no pueden ser diferentes a aquellas cualidades que observamos en la vida y ministerio de Jesús: Dependencia total al Padre, amor por los debiles y necesitados, esperanza para los perdidos y estigmatizados, salud a los enfermos del alma y del cuerpo. Compasion hacia aquellos que viven sin rumbo y sin proposito. El anuncio del Reino ocupo un lugar central en la vida de Jesus y asi tambien debe serlo para la iglesia. El Reino manifiesta el interes de Dios por traer consuelo, fortaleza y luz en el presente y una esperanza solidad respecto del futuro que espera a los que aceptan vivir bajo la soberania del Rey de Reyes. Podriamos afirmar que Dios espera santidad en la vida de sus hijos, ya que esta fluye con serenidad como un arroyo, cuando Cristo vive y gobierna en nuestro corazon. No se trata de una conducta impostada y moralista, sino de una vida sometida y controlada por el Espiritu Santo, que hace resplandecer a Cristo en nosotros.
Dios busca frutos, que satisfagan sus expectativas, y no un conjunto de ritos y de estereotipos propios de alguna religion, que satisfaga las exigencias de una tradicion denominacional.
Mucha gente en este tiempo, esta cansada de discursos, esta asqueada ante tantos escandalos protagonizados por lideres, y solo esperan ver en nosotros, a hombres y mujeres que amemos y sirvamos, con limpio corazon, que hablemos del amor de Dios y de Cristo, mostrando ante las miradas prevenidas e incredulas, evidencias de que hemos sido lavados por la sangre de Cristo, pruebas de que hemos nacido a una vida nueva, donde no gobierna mas el ego, sino donde los valores enseñados por Cristo constituyen nuestro estilo de vida, anulando las lineas entre los que creemos y vivimos para trazar un solo camino, donde vivimos lo que creemos y creemos lo que Cristo nos enseño con su predicacion y con su ejemplo.