¿ES INCONDICIONAL EL
AMOR DE DIOS?
Existen conceptos,
frases, y dichos que han alcanzado un uso ampliamente extendido, al punto que
se aceptan sin mínimo reparo o cuestionamiento, este es el caso de esta afirmación:
“El amor de Dios es incondicional”
El conocido
cantante cristiano Marcos Barrientos, interpreta una canción titulada, “amor
sin condición”.
Resulta de
gran valor ir a la Escritura y observar lo que allí se nos enseña acerca del
amor de Dios.
Dios muestra
su amor de forma benevolente y universal, sobre todo tipo de personas de manera
indiferenciada. Mateo 5:45 nos lo muestra con entera claridad. El hace salir el
sol y envía la lluvia, sobre todos los habitantes de la tierra.
Jesús mostro
su agrado sobre el joven rico, cuando respondió que había guardado la Torá
desde su juventud, literalmente dice el texto: “Entonces Jesús, mirándolo, lo
amo”. Pero este tipo de amor debemos interpretarlo no como amor de satisfacción
o complacencia absoluta. Podríamos asimilar, esta expresión; “lo amo” como
benevolencia, bondad o compasión. De otro modo como se entendería que Jesús le
demandara vender sus bienes y darlo a los pobres. su rebelión contra Dios, adherido a sus bajas
pasiones, mundanalidad y desorden
Dios es misericordioso,
compasivo, pero jamás alcahueta o pusilánime. Dios nunca podrá amar la maldad
que se anida en el corazón del hombre, Dios no puede sentir un amor pleno y satisfecho
hacia alguien que vive en desobediencia, que no acepta condicionamiento, normas
ni reglas. Amor sin condición es una terrible herejía, pues conduce a deducir
que una persona puede obrar como un impío, ser pervertido, borracho, embustero,
avaro, injusto, inmundo de labios y de mal corazón, pero al mirar a Dios con su
soberbia y pecado acuestas, se pensaría que Dios le sonríe y le dice: “No te
preocupes hijo mío, yo te amo sin condición”
Esto es falso, Dios llama al hombre impío al arrepentimiento, Dios llama a todo hombre que vive separado de Dios, aferrado a una mente reprobada, oscura y en desobediencia a Dios. Si el amor de Dios, tal como algunos lo interpretan supone que el Señor no establece condiciones, entonces no llamaría al hombre pecador a dar vuelta al pecado, a un cambio de mente, a convertirse de sus malos caminos y pedir perdón a Dios e iniciar con Cristo una nueva vida.
Se reconoce
a San Agustín, como autor de la frase: “Ama y has lo que quieras…”, pero sin
duda el teólogo de Hipona, jamás esta sugiriendo un amor al estilo Hippie, un
amor sin condiciones, ni reglas ni normas, totalmente anárquico, sujeto al capricho.
Según este “amor” es licito el sexo libre, el consumo de Marihuana y todo tipo
de comportamientos en contra de lo establecido socialmente. San Agustín, por el
contrario, interpreta que quien ama, sus actos son puros, porque “El amor es
puro”, sus palabras son limpias porque “el amor es limpio”, sus actos son
generosos porque “el amor es generoso”, su estilo de vida es recto, porque el
amor “no hace nada indebido”.
El amor que
llena de satisfacción el corazón de Dios no es hacia todo el mundo, es hacia
Cristo y hacia todos los que vivimos en él, y procuramos con la ayuda y guía
del Espíritu, crecer y ser cada día más semejantes a él, andando en obediencia
al Padre, como el lo hizo.
El amor al
mundo entero, no expresa su complacencia y satisfacción frente al mundo, sino
su inmensa bondad y misericordia, que busca que todo hombre (el mundo entero)
se arrepienta y no se pierda, sino que tenga vida Eterna.
Oscar
Marulanda
Director
Instituto
Kairós Internacional
+57
3041291488
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